Testimonio Omar Zúñiga
“La Lepra/Hansen tiene cura, su tratamiento es gratuito y las discapacidades son prevenibles”
Soy Omar Zúñiga
Este proyecto nace como respuesta a una necesidad que viví en carne propia.
Mi experiencia con la enfermedad de Hansen comenzó con un diagnóstico que cayó como un balde de agua fría. En ese momento sentí que mi vida se derrumbaba y que el final sería el peor posible. El centro clínico donde fui diagnosticado no contaba con la preparación ni los recursos necesarios para dar el seguimiento adecuado a mi caso. Me encontré perdido, lleno de dudas, sin saber a quién acudir ni dónde obtener respuestas.
Desde el diagnóstico, pasó mucho tiempo antes de que pudiera acceder a información básica y vital: que la enfermedad tenía cura, que existía un tratamiento gratuito y cómo debía seguirlo. Durante ese tiempo, la enfermedad avanzó significativamente. Las lesiones se hicieron más visibles, más dolorosas, y comenzaron a afectar profundamente mi vida diaria. La lepra, que afecta especialmente la piel y las extremidades, deja huellas físicas que también impactan profundamente en lo psicológico. Mi autoestima se deterioró; la carga emocional que llevaba encima llegó a ser incluso más pesada que la enfermedad misma.
Mi autoestima se deterioró; la carga emocional que llevaba encima llegó a ser incluso más pesada que la enfermedad misma.
Cuando finalmente empecé el tratamiento, mis síntomas se intensificaron. Me surgieron muchas preguntas: ¿realmente me estaba ayudando el medicamento? ¿O me estaba empeorando? En más de una ocasión pensé en suspenderlo, pero gracias a Dios no lo hice. Con el tiempo entendí que todo este proceso habría sido mucho más llevadero si desde el principio hubiera tenido acceso a información clara y al apoyo de personas que comprendieran por lo que estaba pasando.
Este camino me mostró una gran verdad: muchas personas hoy enfrentan esta enfermedad en silencio, sin conocimiento, y por ello sufren consecuencias irreversibles que podrían haberse evitado. He conocido testimonios de personas afectadas que, por falta de orientación, hoy viven con discapacidades que limitan severamente su calidad de vida.
Por eso quiero hacer esta pequeña pero significativa contribución. Deseo que las personas afectadas por esta enfermedad puedan atravesar su proceso de la manera más humana posible, rodeadas del cariño de su familia y del acompañamiento de una comunidad informada y solidaria. Que a pesar de las adversidades, podamos encontrar motivos para sonreír, mantener la esperanza y ser felices.
Necesitas más información para ti o para algún miembro de tu circulo social?
Somos una red de apoyo disponible para ayudar a todas las personas afectadas.
